Amanecer nevado.

Estoy segura de que a nuestros abuelos les hace mucha ilusión recibir una tarjeta de navidad, una postal y una foto de sus nietos en el formato tradicional, en vez de que el nieto le haga una llamada telefónica para desearle felicidades en una fecha especial. Además, quién no ha visto alguna vez a una persona de cierta edad no saber que hacer cuando su teléfono móvil hace ruidos extraños porque seguramente le ha llegado un mensaje que no sabe cómo encontrarlo en ese pequeño aparato que alguien le regaló para que esté "siempre disponibles".
Por otro lado, los publicistas se justifican diciendo: "Nadie ve la publicidad creyéndose literalmente todo lo que se cuenta. O sea, que el consumidor entiende el humor o la hipérbole." Según este comentario ¿Debemos entonces permitir que intenten engañarnos sólo porque todos sabemos que nos pueden mostrar cosas falsas? Creo que eso no es honesto.
Ante la inminente superioridad de la noticia en formato digital, es lógico pensar que en un futuro no muy lejano podría dejar de existir la prensa en forma escrita en formato papel como ha sido conocida hasta ahora.
Pero no sólo quien pretende vendernos un producto usa y abusa de este medio, sino que también lo hacen los políticos, quienes intentan manipularnos con promesas, gastando el dinero de los ciudadanos y que es necesario para hacer mejoras sociales.

Al margen de Internet, la ética empresarial siempre ha existido, o al menos, siempre debió haber existido, sólo que ahora debe ser aplicada a aquellos negocios y empresas que usan las nuevas tecnologías en su trabajo diario y que son prácticamente todas. Con esto me refiero al dueño y gerente de una pequeña empresa familiar y también a las multinacionales que derivan su sección de informática a India (por ejemplo) porque la mano de obra es no más barata, sino que casi gratuita debido a la explotación de los trabajadores. ¿Es esa la ética empresarial que siempre ha habido? Pues me atrevería a decir que si, sólo que antes se mandaba a confeccionar ropa y otros artículos y ahora, además de los mencionados, les encargamos las tareas informáticas.
El estudio realizado por Hong Ling nos muestra algunos aspectos éticos que aún no han sido objeto de estudio, al menos no con la profundidad de otros, como son los conflictos de intereses, la confiabilidad, la diversidad, etc. El otro punto importante que se expone es el de las estrategias para afrontar los retos de los profesionales.
El tecnólogo informático en la educación es el profesional encargado de los sistemas educativos, la resolución de problemas informáticos que se presentan habitualmente en los colegios, colabora en distintos contextos de la educación y son un agente más en los cambios que sufre la educación actual. Para desenvolverse adecuadamente en sus actividades, se hace cada vez más necesaria la creación de un código deontológico que respalde su labor.Floridi por ejemplo nos dice que debemos asignarle un valor intrínseco a todas las cosas, pero yo creo que los seres humanos y pensantes, como se supone que somos, sabemos distinguir entre el bien y el mal desde que somos muy pequeños, es algo con lo que nacemos y vamos aumentando ese "algo" a medida que nos vamos adaptando a la sociedad en que nos toca crecer y vivir. Lo que sucede con las nuevas tecnologías es que no se limitan a una sociedad en particular, son globales y generalizadas a todos los usuarios (Internet principalmente) y no hay leyes actualizadas que nos indiquen que normas debemos seguir.
Ahora bien, opino que mientras no se legisle al respecto nos deberíamos regir mediante nuestro sentido común, repito: Todos o al menos la mayoría de nosotros tenemos nuestros valores adquiridos desde temprana edad y sabemos qué esta bien y que no lo está. Por lo tanto, en cuestiones que conciernen a las nuevas tecnologías sería lógico pensar en aplicar las mismas normas éticas con las que hemos vivido hasta ahora.
No hay duda que Internet ha evolucionado mucho desde su creación hace no muchos años. Cuando pensamos que ya nada más puede ser creado, vemos algo inimaginable y volvemos a pensar que "después de esto ya no se puede inventar otra cosa", pero no es así. Esto ocurre en todo orden de cosa, pero sobretodo en la tecnología y en las comunicaciones. La Web 2.0 es un claro ejemplo de ésto.
loridi, en su artículo, nos muestra un brillante análisis sobre la Ética de la Información, desde su aparición hasta llegar a un desarrollo de macro ético, aportando soluciones a problemas generales.
s, sino también como creadores de la información que exponemos en la red y el entorno. Además, debe estar basada en una perspectiva ecológica (responsable con el medio ambiente y sus habitantes presentes y futuros), cuidando la realidad informática y haciéndola prosperar, no sólo usando la información para obtener conocimiento y de esta forma “avanzar desde las virtudes individuales hacia los valores globales”. Como parte creadora de este manto de información debemos evitar que se produzca esa tendencia natural a la pérdida del orden en la información que creamos y manipulamos, también debemos promover su prosperidad y enriquecimiento.
Es incluso gracioso pensar las ideas y temores que las cosas nuevas producen en la gente, esto se ha repetido una y otra vez frente a los nuevos inventos y descubrimientos. La industria multimedia no ha sido ajena a ésto y una de las reacciones normales de la época de mediado de los 90 fue pensar que los libros serían reemplazados por "libros electrónicos" que vendrían en formato de CD. 
Así, la generación de "Look at me" están tan acostumbrados a ver en televisión los famosos programas de "reality" que si se encuentran con una cámara que los graba, adoptan diferentes posturas con tal de ganar protagonismo. Para otros en cambio es algo "natural", puesto que ellos mismos han creado sus propios vídeos con una cámara personal o el teléfono móvil y los han "colgado" a You Tube, My Space, Facebook, Fotolog y/o muchos otros lugares que existen actualmente en la red. De esta manera la juventud se da a conocer, muestra sus imágenes, escriben y comentan sus vidas y esperan ser conocidos, famosos y hasta "descubiertos" por algún medio o alguna persona que puede hacerlos más famosos y más conocidos.
Muchos de los chicos que se promocionan en la red no muestran su verdadera imagen, siempre están posando y adoptando nuevas fachadas. Es como si viviesen una realidad diferente, una realidad virtual creada para quienes los ven al otro lado de la Web. ¿A qué se debe este fenómeno? ¿Es que no están conforme con cómo son en realidad o con su personalidad? ¿Es esta una enfermedad social que afecta a la juventud?